Seguro que has oído hablar del ácido hialurónico en los últimos años. Y es que se ha vuelto uno de los ingredientes estrella en el mundo de la cirugía estética y la cosmética facial. El ácido hialurónico es un compuesto que se encuentra de manera natural en nuestra piel y es uno de los grandes responsables de mantener la piel hidratada y firme. ¿Quieres conocer más sobre él?
El ácido hialurónico retiene hasta mil veces su peso en agua, lo cual indica una gran capacidad para retener y mantener la hidratación de tu piel. Conforme van pasando los años, nuestro cuerpo comienza a producir menos cantidad de este componente en nuestras células, lo que también implica una pérdida de la producción y calidad del colágeno de nuestra piel. ¿El resultado? Un rostro con aspecto deshidratado, flácido, con falta de elasticidad y con la posible aparición de pequeñas arrugas y manchas.
Ácido hialurónico lineal (no reticulado)
Este tratamiento se utiliza principalmente en pieles deshidratadas y no para rellenar arrugas. Las moléculas que se inyectan en este caso están libres y su objetivo es el de captar agua e hidratar nuestra piel. Normalmente, se suele combinar con otras vitaminas, minerales o aminoácidos para conseguir más beneficios como la producción de colágeno o para despigmentar algunas manchitas.
Ácido hialurónico reticulado
En esta ocasión, las moléculas no se inyectan libres, sino compactadas y entrelazadas entre sí para que tengan una mayor solidez. El objetivo en este tratamiento es que estas moléculas le devuelvan el volumen a la piel que ha perdido con el paso del tiempo, lo que produce un efecto lifting muy moderado. Normalmente, este tratamiento se realiza para eliminar la flacide, o las pequeñas arrugas como las que se forman debajo de los labios, en las comisuras, etc.
Los beneficios del ácido hialurónico
- En comparación con otros tratamientos, es más económico.
- Como se trata de una sustancia que está naturalmente en el cuerpo, hay menos posibilidad de que cause una reacción alérgica.
- Es temporal. Así que, si no te gusta el resultado obtenido, puedes probar con otro tratamiento que funcione mejor en tu caso.
- No tiene contraindicaciones.
La duración de este tratamiento depende en función de los mecanismos internos del cuerpo de cada persona y de lo que cada uno tarda en reabsorberlo por completo, aunque de media la duración suele ser de un año.
Si queréis más información para estar radiantes este verano, podéis preguntarnos y haremos una valoración sobre vuestro caso en vuestra consulta. Esperamos veros muy pronto y que os pongáis en nuestras manos para conseguir destacar vuestra mejor versión.